Sobre el proyecto de TRILOGÍA ANTROPOFÁGICA de Tamara Cubas

Home  |  Uncategorized   |  Sobre el proyecto de TRILOGÍA ANTROPOFÁGICA de Tamara Cubas

Sobre el proyecto de TRILOGÍA ANTROPOFÁGICA de Tamara Cubas

Percibir la fuerza del mundo y al mundo como fuerza

Sobre el proyecto de TRILOGÍA ANTROPOFÁGICA de Tamara Cubas

 

por Lucía Naser

 

La coreógrafa uruguaya Tamara Cubas se pone a pensar sobre la autoría y a jugar con la cita y la adaptación como herramientas creativas y políticas en sus obras coreográficas. El borrar la propiedad de lo compartido empieza a anunciar la promesa de otro posible borramiento: el de la persona (el autor).

La coreógrafa uruguaya Tamara Cubas se pregunta por el colectivo y la multitud, sobre formas de hacer y estar juntos, sobre la masa, sobre la política del grupo. La exploración sobre lo colectivo empieza a anunciar la promesa de un borramiento: el del individuo (el sujeto).

La coreógrafa uruguaya Tamara Cubas indaga de formas indirectas y directas en el significado de su propia nacionalidad que es cruzada por historias y experiencias de exilios, viajes, contaminaciones con el “afuera”, problematizaciones del “adentro”. La investigación sobre “lo uruguayo” empieza a dar lugar al borramiento de una definición: la de la identidad (la hegemonía).

Antropofagia cultural: introducción o plato de entrada

El episodio fundante de la antropofagia se remonta a los tiempos de la colonización de América y cuenta de la devoración del Bispo Sardina por parte de los indios Caeté: la entrada del cuerpo agresor en el cuerpo que iba a ser agredido y que como defensa practica la máxima apertura posible a su antagonista, la ingestión. Abrir la boca para comer al otro, dejar al otro entrar y saber que de la digestión nacerá un encuentro y un ser impredecible. La puesta en juego de los límites de la soberanía. El acontecimiento canibal da lugar a una metáfora y aunque ya no hay sangre en juego, sus premisas se traducen a operaciones a testear en el campo de la cultura. Nace el proyecto cultural antropofágico.

La Antropofagia Cultural emerge en Brasil y tiene uno de sus puntos de partida en la fecha del primero de mayo de 1928 cuando el “Manifiesto Antropófago” de Oswald de Andrade fue publicado en el primer número de la Revista de Antropofagia en San Pablo. El manifiesto delineaba algunas ideas ya presentes en la “Semana de Arte Moderna” en SP en 1922, instancia en la que muchos intelectuales demandaron una reevaluación y reformulación de la identidad brasilera.

En los textos del modernista brasileño Oswald de Andrade (1928), la metáfora Antropofágica indica cómo lo primitivo, el hombre amerindio, el caníbal-civilizado y actual brasileño devoran la cultura ajena y se apropian de ella, transformándola y haciéndola suya, sin culpabilidad. En el libro Da Antropofagia a Brasilia: Brasil 1920-1950, Jorge Schwartz narra:

No Brasil de 1920, a pintora Tarsila de Amaral e o poeta filósofo Oswald de Andrade, junto a um grupo heterogeneo de romancistas, lingüistas e filósofos, fundaram uma corrente artística e intelectual á qual chamaram de Movimiento Antropofágico (…) A Antropofagia apenas apontava, em primeiro lugar, para as raízes historicas das civilizaçoes destruidas da América. Em segundo lugar, revelava um novo significado da relaçao humana com a natureza, com seu proprio corpo, com sua sexualidade, seus afetos e, nao em último lugar, com sua comunidade. A antropofagia brasileira transformou os medos e os ódios tradicionalmente ligados aos relatos europeus sobre o canibalismo americano, no reconhecimento artístico de um estado de liberdade sem limites e uma visao poética de renovaçao cultural. (28-29)

Así como busca un balance entre pensamiento retrospectivo y actualidad, la antropofagia consiste en una cultura centrada en la asimilación y en la comunicación presencial, corpórea, erótica, trabajando en un espacio entre la memoria histórica transmitida a través de tradiciones, rituales y presencias mágicas de la naturaleza a la sacralización del cuerpo y viceversa. Desde su episodio fundacional al modo en que la antropofagia cultural participa como movimiento vanguardista en las discusiones sobre la identidad y soberanía nacional de un país colonizado, el movimiento tiene una estrecha relación con la colonialidad (Naser). Y con sus posibles modos de resistencia. Dice Rolnik:

La idea de Antropofagia es una respuesta a la necesidad de afrontar no sólo la presencia impositiva de las culturas colonizadoras, sino también –y sobre todo- el proceso de hibridación cultural como parte de la experiencia vivida por el país, a través de diferentes olas de inmigración que lo poblaron desde el comienzo de su existencia hasta hoy. El criterio de selección para que una cultura sea admitida como plato en el banquete antropofágico no es su sistema de valores per se, ni su lugar en cualquier especie de jerarquía del conocimiento, sino más bien si ese sistema funciona, con qué funciona, en qué medida moviliza o no las potencias particulares, y en qué medida proporciona o no medios para crear mundos. Esto no vale para un sistema en su totalidad, sino sólo para algunos de sus fragmentos que pueden ser articulados, de manera totalmente inescrupulosa, con fragmentos de otros sistemas que han sido devorados previamente. La prueba para establecer si los fragmentos de una cultura funcionan de modo positivo es evaluar si producen alegría — “la alegría es la prueba”, como lo afirma dos veces el Manifiesto de la Poesía Pau Brasil, la prueba de una palpitante vitalidad.” (Rolnik).

Dejarse afectar y afectar mediante su inserción en nuevos cuerpos a las tres obras que integran el proyecto de Cubas – y que desembarcan haciendo vibrar a sus organismos receptores -, es el hambre que moviliza al proyecto que sigue.

La Trilogía Antropofágica: entre el proyecto y el cuerpo vibrátil   

Trilogía Antropofágico es la continuación de una larga exploración intertextual de Cubas, que parece obsesionada con insertar pedazos de otras creaciones en las suyas, metonimizar creaciones ajenas y recrear ideas de otros en sus propias propuestas. El proyecto de la Trilogía consiste en la puesta en práctica de un mismo dispositivo organizado para antropofagizar a cada una de las tres obras elegidas y hacer emerger a partir de dicho encuentro a una nueva trilogía. Relación de uno a uno: una obra, el dispositivo o cuerpo devorador, el otro/obra que emerge de la misma.

Desde la danza contemporánea – lenguaje que llega a Uruguay después de haber sido iniciado en territorios coloniales o imperiales como lo son Europa o Estados Unidos – Cubas busca indagar en las relaciones de influencia e intercambio cultural, estético, simbólico, para deshacer las relaciones de poder que han mediado históricamente en el tráfico de las mismas.

Si las culturas foráneas han sido vistas en algún momento como amenazas para la posibilidad de forjar una propia, el proyecto antropofágico cuestiona la propia institución de la “identidad”, abriendo la posibilidad de otros modos de relación no jerárquica, no capturadora ni domesticadora, no evaluativa, no colonial.

El deseo como metodología somete a la habitual rigidez del “proyecto” a la alegría del cuerpo vibrátil y organiza sus dispositivos cuidando su sobrevivencia. La Trilogía Antropofágica no dialoga con el autor ni con el traductor sino con las obras y obrares que puedan permitir al flujo de lo transitivo emerger como fuerza viva en otros cuerpos, nuevos cuerpos, cuerpos otros.

En el proyecto se percibe la latencia de las ideas de Rolnik que retoma la lectura de dicho movimiento desde el marco del esquizoanálisis y las cartografías del deseo deleuzianas.

Según la teórica brasilera la antropofagia trabaja a partir de dos paradojas. La primera tiene que ver con una propia de la sensibilidad humana y sus consecuencias en el proceso de subjetivación. La segunda trata de una genealogía de la política de subjetivación dominante en el presente en el que conocemos e interactuamos con el mundo. De su lectura de los antropofágicos Rolnik llega a este pensamiento:

Conocer el mundo como forma apela a la percepción, lo que es realizado por el ejercicio extensivo o objetivante de la sensibilidad; en cambio, conocer el mundo como fuerza apela a la sensación, lo que es realizado mediante el ejercicio intensivo o vibrátil de la sensibilidad. El último se genera en el encuentro entre el cuerpo como campo de fuerzas —constituido por las energías nerviosas que corren por él— y las fuerzas del mundo que lo afectan. En esta relación con el mundo como campo de fuerzas, nuevos bloques de sensación palpitan dentro en la subjetividad-cuerpo a medida que esta es afectada por experiencias nuevas de la variada y variable alteridad del mundo.

En el proyecto de la Trilogía, la antropofagia no es tanto una metodología de creación como una práctica política donde el verbo relación va buscando caminos para existir contrahegemónicamente.

En el proyecto de Cubas, dos palabras empiezan a tornarse claves: deseo y otro. El deseo de otro, el deseo de encontrar a otro y de ser modificado por él, el deseo como energía vibrátil no sumisa a la razón, el deseo como cosa que sucede entre, donde las formas se hacen indiscernibles pero las fuerzas perceptibles.

Las paradojas son la tensión constituyente de un discurso que se come a su otro ya que en la operación antropofágica entran en crisis la coherencia y la razón, pero no como consecuencia no buscada sino como programa estético y político. Elaborando su pensamiento a partir de la metáfora de devoración carnal, la antropofagia reactiva el mito de devoración de los indios para adoptar y adaptar la fórmula ética de la relación con el otro, su cultura, su experiencia, sus políticas y estéticas.

Sin embargo si seguimos un poco más a Rolnik, encontramos que el deseo es un concepto y un móvil que podrá dar lugar a dos tipos de antropofagia: la alta y la baja. En su versión cultural – y en la carnal – la antropofagia no propone la devoración indiscriminada sino la de aquello que fortalecerá al organismo devorador. Rolnik lo expresa así:

El otro ha de ser devorado o dejado ir. No es a cualquier otro que se devora. La elección depende de evaluar cómo su presencia afecta al cuerpo en su potencia vital: la regla es alejarse de los que la debiliten y acercarse a los que la fortifiquen. Cuando la decisión es por el acercamiento, hay que permitirse ser afectado lo más físicamente posible: tragar al otro como una presencia viva, absorberlo en el cuerpo, de modo que las partículas de su admirada y deseada diferencia sean incorporadas en la alquimia del alma, y así se estimule el refinamiento, la expansión y el devenir de uno mismo. (Rolnik)

La vigencia de las tensiones entre antropofagia y colonialidad derivan de que la antropofagia contemporánea sucede en un mundo cuyas instituciones parecen haberse alejado de la era imperial pero en el que no obstante se verifica la salud de la colonialidad del poder. Inclusive en nosotros mismos. Pero si suspendemos por un momento la suspensión de esa pregunta: ¿quién es ese nosotros y quiénes el ellos?

 

En el proyecto de Trilogía Antropofágica no se trata de devorar al antagonista ni al colonizador sino de deshacer la propia colonialidad del poder de las relaciones: no es una estrategia de creación sino un acto político de relación con el otro.

 

Para ello Cubas encuentra tres cuerpos/obras que responden al lenguaje del deseo de esos otros, el deseo de poseer esas obras, el deseo de habitarlas o dejarlas entrar, el deseo de relacionarse con ellas sin una analítica identificación de sus formas sino de una vibrátil percepción de sus fuerzas.

Así como el movimiento cultural antropofágico nace en Brasil, es en dicho país donde se gestan las tres obras coreográficas que obsesionan a la coreógrafa. Un verbo es asignado a cada una de ellas

Permanecer en Vestigios

Resistir en Matadouro

Avasallar en Pororoca

Permanecer, resistir, avasallar: una trilogía de partida cuyas unidades son agrupadas por el criterio de un deseo en acción. Una trilogía de llegada que creará un nuevo cuerpo; deseado, impredecible, poco amigo de la lógica del proyecto que exige control y unidad de acción (o acción y unidad de control).

Qué se desea es diferente a cómo o para qué. Qué se desea es como, es comido, es comer, es como comer sin comer.

Só me interessa o que não é meu. Lei do homem. Lei do antropófago. (Manifiesto)

El dispositivo de antropofagización que Cubas y sus colaboradores desean experimentar y poner en práctica, desconoce las lógicas de la argumentación y la traducción: busca generar una apertura a lo desconocido, encontrarse con lo que emerge en la ingestión/digestión, dar lugar a cuerpos otros, cuerpos de otros, otros sin cuerpos.

El equipo de trabajo está integrado por Tamara Cubas (directora) que convoca a Santiago Turenne y Leticia Skrycky, artistas de las artes escénicas con quienes Cubas viene trabajando desde el 2008 y con quienes ha desarrollado sus proyectos anteriores

Mas nunca admitimos o nascimento da lógica entre nós. (Manifiesto Antropófago)

Montevideo-Rivera, Febrero de 2016

Referencias

Andrade, Oswald. “Manifiesto Antropófago” Revista de Antropofagia, Año 1, nº 1, mayo 1928. En Teles, Gilberto Mendonça. Vanguarda européia e modernismo brasileiro: apresentação e crítica dos principais manifestos vanguardistas. 3ª ed. Petrópolis: Vozes; Brasília: 1976.

–, “Manifesto da poesía Pau Brasil”. Correio da Manhã, 18 de março de 1924. En Teles,

Gilberto Mendonça. Vanguarda européia e modernismo brasileiro: apresentação e crítica dos principais manifestos vanguardistas. 3ª ed. Petrópolis: Vozes; Brasília: 1976.

Naser, Lucía. “Del cuerpo tropicalista a las políticas de la diversidad: miradas impolíticas a la deconstrucción de la identidad nacionalista”. Capítulo 1 de la Tesis de Doctorado, RLL,

Universidad de Michigan. Inédito.

Rolnik, Suely. “Antropofagia zombie”. Disponible en:

http://www.pucsp.br/nucleodesubjetividade/Textos/SUELY/Antropzombie.pdf

Schwartz, Jorge (org). Da Antropofagia a Brasilia: Brasil 1920-1950. Sao Paulo: FAAP Fundaçao Armando Alvares Penteado e Cosas & Naify Ediçoes, 2002. Serie “Do surrealismo à Antropofagia” Eduardo Subirats.

Las obras

VESTIGIOS

A partir de investigaciones en cementerios indígenas prehistóricos en la región de Laguna en Santa Catarina, Vestígios de Marta Soares (2010) propone una experiencia de excavación arqueológica desde la intersección de los lenguajes de la danza, las artes visuales y la performance. La obra propone al público un viaje ficcional entre el no lugar (espacio de instalación) y el lugar (espacio de afuera) donde se encuentran los sambaquis investigados. En Vestigios Soares está completamente inmóvil y tapada de y sobre la arena mientras un ventilador descubre con el lento pasar del tiempo las formas de su silueta develando su presencia.

 

MATADOURO

Matadouro (2010) dirigida por Marcelo Evelin en colaboración con Demolition Inc y el Núcleo do Dirceu (ND) es la tercera parte de una investigación del coreógrafo sobre el libro Os Sertoes (1902) de Euclides Da Cunha. Forma parte de una trilogía creada por Evelin e integrada por el espectáculo Sertão, creado en 2003 en Holanda y basado en el capítulo “A terra” de dicho libro; Bull Dancing creado en 2006 en Brasil e inspirado en “O homem”; y Matadouro se inspira en el capítulo “A Luta”, en el que se narra el episodio conocido como “Guerra dos Canudos”; rebelión de la comunidad político religiosa separatista liderada por Antonio Conselheiro, que protagonizó una lucha por justicia social en el Brasil de los años 1896-97. A partir de la obra centenaria de Euclides da Cunha, Matadouro aborda la lucha y la resistencia a través de una coreografía de acción continua y repetitiva que es acompañada sonoramente por el Quinteto en C Mayor de Franz Schubert y por ladridos de perro. Matadouro “…investiga o corpo como metáfora de um campo de batalha em que as lutas travadas entre o oficial e o marginal, entre selvajaria e civilidade, entre o território e o mundo globalizado, o lançam no espaço subjectivo e intermediário do “entre””. Fue dirigida por Marcelo Evelin e interpretada por Allexandre Santos, Andrez Lean Ghizze, Cipó Alvarenga, Cleyde Silva, Datan Izaká, Fábio Crazy da Silva, Fagão, Izabelle Frota, Jacob Alves y Marcelo Evelin.

 

POROROCA

Pororoca fue creada y dirigida por Lia Rodriguez (Río de Janeiro) en el 2009. Su título viene del tupi “poro’rog” que significa ‘estrondar’, Pororoca es un fenómeno natural provocado por el encuentro del agua de los ríos con el agua del mar. Ese encuentro violento puede derribar árboles y alterar las márgenes de los ríos y al mismo tiempo es un proceso frágil, resultado de un delicado balance de factores de la naturaleza. Es el encuentro de corrientes contrarias que forma olas y altera los márgenes, provoca ruidos y calma. Es arrastre, mezcla, choque, invasión. .Fue creada en colaboración con Amália Lima, Allyson Amaral, Ana Paula Kamozaki, Leonardo Nunes, Clarissa Rego, Carolina Campos, Thais Galliac, Volmir Cordeiro, Priscilla Maia, Calixto Neto, Lidia Laranjeira con la participación de Gabriele Nascimento, Jeane de Lima e Luana Bezerra.

PREV

Diario di bordo / Puglia

WRITTEN BY:

LEAVE A COMMENT